miércoles, 28 de noviembre de 2012

Lo que aprendí de la felicidad (ii): la toma de consciencia

Ha pasado bastante tiempo desde mi última entrada, bueno... la verdad es que hace mucho tiempo que lo que quiero trasladaros hoy está en formato borrador, para ser exactos.
Quiero seguir hablando de "ser feliz" y del optimismo, un valor que creo que muchos seres humanos están/estamos perdiendo; y digo VALOR porque, desde mi humilde punto de vista, su ejercicio no está exento de cierta valentía.


TagoreDecía Tagore que "un pájaro no canta porque es feliz, sino que es feliz porque canta". A lo mejor ésto significa que nuestro alado amigo está, simplemente, "ejerciendo" el sentido de su vida. Ahora es cuando mis lectores, todos inteligentes (y mucho) se están planteando: "muy bien, Manu!!!.. pero el pájaro canta por eso que llaman instinto, porque ha nacido para ello... ni que el pájaro se fuera a plantear por qué canta (alguno hasta habría añadido algún tipo de interjección malsonante)..." y, queridos y queridas mías, no puedo más que daros la razón... básicamente porque desconozco el funcionamiento del cerebro de las aves.

Pero ahora, tras tus reflexiones aladas,  soy yo el que interviene, y te pregunto... ¿y tú para qué has nacido?... Si te ha venido una respuesta a la mente de inmediato ¡enhorabuena! (supongo); si no, no te preocupes, es algo que pasa en las mejores familias; de hecho, yo he tardado bastante en descubrirlo (ehem.. sí, si... todavía estoy en ello!!).

Pero bueno, al menos he empezado a dar mis primeros pasos en esa búsqueda del sentido, y por ende, de la felicidad. ¿Suena profundo, eh?, es que... bueno... en cierto modo, lo es. A lo mejor -y sólo a lo mejor- lo que pasa es que mi cerebro es más complicado que el del pájaro y ha tardado un poquito más en encontrar una partitura. Y esto puede ser que sea debido a que, como persona, entran en juego variables como los sentimientos.

En este "encontrarme a mi mismo para ser feliz" - lo siento, no sé decirlo de una forma más breve, clara y que se entienda- he realizado varias "tareas", a veces con más acierto, más constancia... pero, con el paso del tiempo me he dado cuenta de que todas apuntan a un sólo término, a un solo fin: tomar consciencia; anda.. que al final emoción y raciocinio van a tener algo en común... anda que..

Decía al principio del post que el ejercicio de la felicidad, del optimismo, exige valor; pues esa misma valentía es con la que hay que partir para la toma de consciencia. Y el primer paso a realizar es ser consciente de quien eres... sí, sí.. tú ríete... pero el que está escribiendo esto no es el único que se ha perdido y se ha preguntado "¿qué narices hago yo aquí?", o se ha planteado su "utilidad"... y todo ello por no pararse de vez en cuando a "reconocerse".

Mírate, reconócete
Tomar consciencia sobre quién eres no es un ejercicio cómodo; sí, todos nos conocemos a la perfección, y por eso también somos especialistas en tapar... disimular...aquello que no nos gusta y potenciar lo que consideramos que pueden ser nuestras virtudes... ¿o me equivoco?. Hay algo muy sencillo que puedes hacer, repasa tu vida, tus momentos vitales -mejor dicho- , aquello que has hecho en primer lugar, después identifica de qué te sientes más orgulloso o te ha hecho sentir más cómodo... y bueno, a lo mejor encuentras pistas.

Pero tomar consciencia, trasciende a nuestro propio yo -aunque incida directamente en el mismo-, implica identificar qué tipo de relaciones quieres con los demás, qué poder quieres darle... Todos conocemos a "personas tóxicas", tristes, hdp,... o los descubrimos con el paso del tiempo; e inconscientemente les damos poder, dejamos que influyan en nuestra vida con su negatividad..y no, la responsabilidad no es suya, no podemos controlar a los demás, sino que la responsabilidad de que todo eso nos pase es nuestra, somos nosotros quienes les dejamos.. Por eso es bueno, útil y en determinados momentos pararse a pensar; cuando lo tengas delante en "atar el nervio" en no dejarte llevar por las emociones que te están produciendo y lanzarte al vacío con algo que te puedas arrepentir... frena, salva la situación con temple y empieza a tomar consciencia de cómo te sientes (sí, qué sentimiento te genera, dolor, rabia, miedo... ), siéntelo, permítete vivirlo.. y, una vez hecho ésto, atrévete a dar un paso más (el valor de nuevo) e intenta descubrir por qué te sientes así, qué hay en el fondo... rompe ese muro que te frena y podrás seguir tu camino sin esa carga, o al menos, haciendo que no sea una losa, sino algo liviano que te acompaña y de lo que podrás desprenderte; y todo ello.. porque sabrás mejor quien eres.

jueves, 22 de noviembre de 2012

About ThanksGiving day...

Well.. I know there are no many "english readers" out there with access to the blog... But, if you are one of them, this post will be for you

I think I should apologise for my english... I haven't used it for a long, long time... but as today is Thanksgiving day, i want to write it to honour you (my dear english reader/s...).

I was thinking about what I can say about this day, and well... even being conscious of the importance for american natives i can't talk about Thanksgiving as something well-known for me... We have Mother's day, Father's day, Christmas' day, Valentine's day... and I think that maybe we don't need them at all... or maybe those all especial days should be today, tomorrow, and the they after...

All these celebrations, from my point of view, are connected with feelings... and Don't we feel everyday?... But, thinking about it I've just realised that maybe they are not so bad -celebrating days, i mean-, because in some way they give us the opportunity of bein really conscious about who we are and how we feel... and let us show the others who they are in our lives and how do they make us feel.

I dont need a mother's day, I know she is always there and she knows I am here to help her, to support her (as she has done over and over nearly 37 years)... I don't need a day to remark how much i love her... but, if that day makes me more conscious about it... where is the problem.

In the same way, I dont need to have a day to say thanks for all I have (and I am not talking about material things)... i mean family (maybe not the best, either the worst, but mine); friends (the best, I am sure of that), my dancing, colleagues at work, my godson and my two goddaughters... I have that all, and I have it every day... but writting this post, related to Thanksgiving, makes me the opportunity of realising that all those things are mine, and I am proud of that.. Damn, yes, really proud... as proud as having an english reader!

Happy Thanksgiving day!

ps.- and not, I am not going to cook turkey for dinner, hahaha

sábado, 17 de noviembre de 2012

Hasta las narices del "es que soy así..."

Había empezado un borrador para continuar con mi post sobre lo que estoy aprendiendo de la felicidad... pero ayer ocurrió algo que hizo que los post-pusiese y me entraran unas ganas irrefrenables de escribir sobre el "soy así"... aplicado al todo vale.

Cuando digo soy así, lo podemos llevar al el/ella es así... y no usado como característica física.. porque todos somos como somos y lo que somos, sino que lo aplico directamente al carácter, quiero decir -para no dispersar- a la excusa del "ser así" para un "todo vale".

No sé, a lo mejor es que yo soy un bicho raro, pero juraría que -hasta donde sé- hay unos límites para lo "que está bien" y lo "que está mal",  evidentemente hay un cierto margen de actuación e incluso diferencias de criterio basadas en educación, cultura... y todo lo que se nos pueda ocurrir..., pero, con todo, diría que hay una serie de valores -no llevados a la altura de dogmas-, principios o, por llamarlo de otro modo, "buenas maneras" que  no debieran perderse...

Pues mira tú por donde que, si los pierdes, con decir que eres así, ya estás justificado. Si en una conversación te pones a gritar, tus contertulios te piden que, por favor, no lo hagas porque además resultas agresivo... con decir, es que yo soy así (vehemente, supongo) y hablo así.. ya está, todo arreglado..  los contertulios tienen que entenderlo, asumirlo y bueno.. no sé si además agradecerlo -al fin y al cabo estás siendo tú mismo, sin artificios, colorantes ni conservantes.. sólo tu esencia-

No sé.. a lo mejor si me entra la manía de, por ejemplo, cuando alguien grite ponerme a cantar, o darle un pellizco, o meterle el dedo en la oreja... por decir algo... si pone cara de desconcierto o me preguntan que haces con decir "ah, es que ahora soy así" ya estaré disculpado... Bueno, he de reconocer que me entra la duda a este respecto, jajaja... porque normalmente los "soy así" sólo ven pajas en el ojo ajeno y olvidan que más que vigas tienen una auténtica torre eiffel en el propio.

Señores, señoras.. en el mundo de los adultos ser así no sirve, no es válido... si eres gritón aprendes a hablar bajo para respetar a los demás,  si eres soez por cada taco pagas un euro y ya verás como te acostumbras a mantener el tipo... porque ser así no vale, lo que cuenta es ser persona...

ays.. en fin.. si no lo digo, reviento... pero es que "soy así"

lunes, 5 de noviembre de 2012

Animalario de oficina (iii): El Papaostias

Una vez más, quiero dedicar una entrada a una de esas especies que pululan por organizaciones, empresas y colectivos varios.

Alguien planteaba en post anteriores del animalario si existen los "corderillos" en la empresa, pues bien, he aquí la respuesta.. no, no es que el papaostias sea un corderillo... porque puede tener bastante mala leche, pero por regla general no es malo y cuando de "maldades" se trata suele optar por la fórmula "mucho lirili y poco lerele", vamos, que se le va la fuerza por la boca. Eso sí, un consejo, si tienes a un papaostias cerca y notas que se cabrea, huye antes de que reviente, pues puede llegar a crecer y convertirse en el hermano de Hulk, vamos, que se llevará por delante todo lo que se le presente... no sucede muchas veces, pero después no digáis que no os he avisado.

El papaostias, por regla general, puede ser una mutación de lo que podemos denominar "rata peluda", me explico; tras iniciar su entrada en el mercado laboral como lo que tradicionalmente se denomina "becario", el papaostias ha trabajado duro y asumiendo diferentes responsabilidades; sin prisa, pero sin pausa. Esto es algo que puede jugar a su favor -conocedor del sistema, de su funcionamiento, del liderazgo formal e informal...-, pero también ésto puede ser una traba ¿dejará atrás al becario que lleva dentro para el proceso de metamorfosis?.. 

Quiero decir, el papaostias puede tener problemas para dejar atrás el becario que lleva dentro y eso implica que vea a los que ahora son sus compañeros (de los que ha aprendido) como seres superiores, dotados de más cualidades y criterios más sólidos; vamos, que durante mucho tiempo puede sentirse como el eterno aprendiz, todo ello propiciado por su más que posibles y probables inseguridades. De hecho, ésto puede ser aprovechado por otros animales de la jungla organizativa, que sacarán el máximo partido del papaostias, al menos, mientras no de problemas. Si el papaostias empieza a hacer valer sus criterios, negándose a cumplir los deseos de los demás "porque siempre ha sido así", es posible que empiece a tener problemas: te cruzarás por él con los pasillos y verás que las ojeras marcan su rostro, la ironía su verbo y te dará la sensación de que está un pelín "pasado de vueltas"; es en estos momentos cuando hace gala a su nombre, seguro que está recibiendo por todos lados.

A pesar de sus inseguridades, de la necesidad de sentirse respaldado en sus decisiones y de su miedo a enseñar la patita (es más que probable que el papaostias se asiente en una zona de comfort llamada "discreto segundo plano"), el papaostias se caracteriza por cualidades como:
  • La lealtad: a la organización y a sus superiores. Le podrán hacer mil y una perrerías que hagan que se revuelva, incomode y se le hinche la vena farfullando miles de lirilis..., pero seguirá siendo su organización y eso estará por encima de todo.. es como la familia, cada uno opina de la suya, pero que no la toque un tercero... 
  • la capacidad de trabajo: agradecerá enormemente tener objetivos claros, pero si no se los dan, el papaostias se los marcará y pondrá todos los medios para conseguirlo. De todos modos, la falta de un rumbo y tener que marcarlo le va a generar cierta ansiedad (por eso de las inseguridades)
  • El respeto: esté en su fase de rata peluda o dirigiendo un departamento, el papaostias se verá a sí mismo como una pieza más en un engranaje, con unas responsabilidades diferentes (no son mejores o peores que otras, ni es más importante su labor que la realizada por otros); y eso lo lleva al día a día, tratando a los demás como las personas que son.
Si tienes un papaostias en tu organización, sólo dale un poco de cariño, dile que esperas de él- sin ambigüedades- y hará todo lo posible para que lo que le encomiendes vaya adelante; se sentirá feliz y útil... pero si ve un doble juego, intenciones no claras... seguirá trabajando -es leal, recuerdas?- seguirá implicándose -aunque no esté tremendamente motivado- pero a lo mejor opta por subir a una atalaya para observar y moverse con más cautela de la habitual.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Lo que, poco a poco, aprendo sobre la Felicidad


La semana pasada tuve la suerte de poder dedicarme durante horas a la Felicidad en el Trabajo. No, no es que alcanzase ningún tipo de estado de trance ni tenga una plantación de nada en mi la oficina (sólo tengo galletas, una cafetera y un cartón de leche.. además de varias tazas por si algún día queréis hacerme una visita); sino que tuve la oportunidad de participar en la Conferencia Internacional de Felicidad en el Trabajo #FET2012 que organizó AEDIPE en A Coruña.

La verdad es que ya me fui predispuesto a ser feliz, recién llegado de las vacaciones y aterrizando, irse de Congreso es un regalo, pero si además organizas la agenda para estar con colaboradores en los que has dejado una buena huella, compañeros de clase a los que no ves, pero que tienen “ese no sé qué que se yo” que te hacen sentir como en casa… pues claro, como no ir con una sonrisa de oreja a oreja… Bueno, que estoy desvariando…

Os decía que el congreso fue un pequeño regalo, en un momento en el que si miramos alrededor podremos encontrar a alguien crispado, desesperado, irritable (o irritado), perdido…  saber que existe alguna fórmula para conseguir el hábito de ser feliz –aunque sea por un ratito- es un lujo.

Me decía mi amiga Inma que ella en un momento de su vida tenía una práctica –que había abandonado y espero que retome- para tener ese momento de felicidad al día, en su caso, a última hora del día… Inma es una tía lista, qué mejor que irse cargado de “buen rollito” para cama..  me encantó uno de los ejemplos que me dio, y que voy a compartir con vosotros, “dejar la yema del huevo para el final”.. es genial, qué poquito cuesta ser felices si queremos, ¿no?

Para los escépticos y los que me conocéis, no, no estoy en un momento vital de “buen rollismo” ni “happy flower”, al contrario, a todo esto he llegado tras una etapa de reflexión profunda –y bueno, alguna que otra experiencia ;-D –

En el congreso descubrí la Fórmula de la Felicidad, no… la que tiene Coca-Cola no.. la de la felicidad de verdad, la que no tiene patentes, la que no es imitable, la auténtica… única, personal e intransferible… pero difícil de lograr.

Cuando digo que descubrí la fórmula no es que en medio de una ponencia me cayese una manzana en la cabeza y me diese por gritar “Eureka”.. Eso lo han hecho varios investigadores y llegaron a la siguiente conclusión:



Felicidad= 50 % genética + 10 % “las circunstancias” también denominado el entorno/ambiente + 40% mi disposición personal

Sobre el primer 50%: 
Para los pesimistas.. sí, es cierto, sois infelices porque vuestros padres os han hecho así… “éche o que hai”, una faena no haber nacido en el seno de otra familia. Para los optimistas “de casta la viene al galgo” o como diría mi amiga Carmen “xa a nai…”, si es que ni cayéndote de la cuna de un marqués ibas a ser más feliz. En fin, sobre este 50% poco –o nada- podemos hacer; lo de modificarnos genéticamente y estas cosas lo dejaremos para años venideros que la tal “Dolly” fue una y hay que reconocer que aunque a veces todos podamos ser un poco borregos a lo mejor un chute de gen feliz nos hace pupita, vamos que respecto a esto, puede que esté bien aplicar eso de “mamasiña que me quede como estou”.

En relación al 10%, si lo unimos al anterior tenemos un “yo mismo y mis circunstancias”; como decimos los que en algún momento nos dedicamos a esto de la estrategia, es mi entorno.. y aquí hay una cosa que es cierta, muchas veces el entorno es el que es, las personas son las que son.. y ahí poco podemos hacer; no podemos pintar todo de color de rosa (lo de rosa es por el tópico, cada uno que elija el que quiera), hacer trepanaciones digamos que no está bien visto.. así que hay que aprender a vivir con él. Eso sí, podemos analizarlo, conocerlo y sobre la base del conocimiento ver en qué medida nos afecta.. y esto es para los atrevidos, decidir cómo queremos que nos afecte (todos hemos recibido una bofetada que no nos ha dolido, y a lo mejor un abrazo que nos ha destrozado el alma)…

Vamos, que sólo nos queda un 40% para ser felices. Alguno pensará, que suerte tiene el “cabr—“ de la genética, mira cuánto se lleva ganado… pues sí, la tiene, qué narices.. pero “recordad que la suerte de la fea, la guapa la desea” ¡que nos queda un 40% de margen!, que no está todo perdido! ¿Quieres ser feliz? Pues venga, manos a la obra, porque eso de “ mi disposición personal” implica, de algún modo, cuánto de feliz quieres ser, pero, sobre todo, cuánto estás dispuesto a hacer para conseguirlo… (que sí, que los que no tenemos el 50% genético lo tenemos que currar más… mala suerte..  pero dejadlos en paz, aprovechad su energía para cargar vuestras pilas.. mira que estáis pesaditos con los “smiling by gens” jeje)

Tenemos en nuestras manos el poder para ser felices… y poder conlleva responsabilidad, así que, tenemos en nuestras manos la responsabilidad de ser felices.  ¿Cómo? Concho, dije que había encontrado la fórmula, no la receta… pero, qué tal si empiezas a pensar ahora en freir un huevo para cenar y en cómo vas a disfrutar de esa yema para el final???

To be continued...

P.D.Hoy una amiga me dijo que estaba saturada en el chollo… que necesitaba tiempo para poder hacer cosas que se estaban quedando colgadas… bueno, pues para que pueda ser un poco más feliz disponiendo de ese tiempo le he preparado esto…

     
















Posiblemente no funcione, pero yo soy feliz porque lo he hecho para ella y sé que ella lo va a ser porque es un pequeño cariño… (y ya he dejado alguna pista de cómo activar ese 40%, para que no protestéis)


miércoles, 10 de octubre de 2012

Sigo aquí... aclimatándome

Lo sé, lo sé... me habéis echado de menos... No sé si alguien habrá cometido la sorpresa de suscribirse al blog esperando entradas fascinantes y llenas de sentido del humor... porque si lo ha hecho así, tengo que disculparme por dos cosas:
  • La primera de ellas, el abandono al que está siendo sometido esta pequeña parcelita en blanco, que tiene por objetivo dar soporte a algo de negro que pueda ayudarte a evadirte, conocerme, sonreír...o acordarte de mi familia y mi horroros estilo de expresión.
  • La segunda de ellas, pero no por ello menos importante, por la entrada anterior.. me quedó flojilla, y de hecho estuve a punto de no publicar; pero qué caray, a lo hecho pecho (lo siento, no siempre soy genial)
Pues aquí seguimos oiga!!!!.. no sé si con síndrome postvacacional, en pleno proceso de adaptación al cambio o con una mezcla de ambos (que creo que puede ser ésto).

Después de 30 días sin pisar mi empresa  (que sí, que soy un afortunado, que pfffff.. que menudo morro.. que que bien vivo.. blah, blah, blah)... Pueso eso, después de 30 merecidos -o lo siguiente- días de descanso, tras cubrir vacaciones y vestirme con varios sombreros cada mañana en julio y agosto.. aquí estoy, en mi mesa nueva (tamaño industrial por cierto), tres plantas más arriba, con una nueva máquina para hacer café y, lo mejor de todo, un proyecto nuevo entre manos (que hay que plasmar en papel, después en acciones y,espero, en varias satisfacciones).

Lo mejor de todo es que a pesar de llevar 13 años trabajando aquí, he vuelto y me parece todo nuevo. Yo que puntúo alto (o puntuaba cuando era algo más joven) en eso que los de recursos humanos llaman "apertura a la experiencia" me siento totalmente desubicado, desconcertado... me faltan "mis niñas", y todavía cojo el teléfono diciendo eso de "Departamento Comercial"... ya sé que no voy a borrar los últimos seis años de un plumazo ni mucho menos... seis años de aprendizaje "en vena" no se van en 30 días.. pero ¿será que mi cuerpo -y mi mente- se resisten al cambio?

 Son varios los síntomas que apuntan que ésto puedo estar pasando:

1.- Falta de agilidad mental.  Es como si las neuronas del terreno laboral hayan quedado relegadas a un segundo plano, y las del descanso, fiesta (y puede que alguna de perversión jejeje) se hayan hecho dueñas de mi cerebro... (en la imagen se ve el estado mental que me caracteriza en estos momentos... )

2.- Este dominio se extiende, por ende, a la entidad corpórea, entidad que tiene mucho más volumen que la materia gris... vamos, que dar un paso más del previsto exige un esfuerzo soberano
apuntar lso síntomas a la resistencia, estoy de observador... etc.

3.- Y si lo anterior puede apuntar al síndrome post vacacional o posvocacional.. o como se escriba.. y se puede considerar normal... el hecho de que la bandeja de entrada se esté llenando peligrosamente -ojo no es que estén sin contestar, es que todavía no sé cómo voy a archivarlos- y que me parezca a ese tal Doctor Livinstong (supongo), esto es, esté un tanto perdido en la "selva"... no apunta a que esté centrado.

4.- Y claro... ya he comentado que cada vez que suena el teléfono titubeo... esta mañana sin ir más lejos, dije ante una llamada (y menos mal que era interna) lo siguiente, poniendo mi voz de atención al cliente: Departamento comercial?...ehhh.. buenas tardes, digo, buenos días.. ahhh eres tú (esto último al ver la extensión de la llamada).... si es que estoy, como decimos los gallegos, "en las berzas"

Pero bueno, todo esto será un estado transitorio: al fin y al cabo soy yo quien lo decide, le pegaré un "meneo" a las neuronas vacacionales (las de las perversiones, menos.. que hay que tenerlas preparadas, por si...) y a partir de mañana responderé al teléfono con "Alumni, buenos días... ), bueno, no prometo hacerlo bien a la primera.. a lo mejor sigo con "Departamento comercial...este.. Alumni, buenos días"...

La verdad es que sí, he sido afortunado por tener 30 días de descanso, mucho más por poder desarrollar mi profesión, pero, sobre todo, porque esta nueva etapa es "mía", será mi proyecto, al que poco a poco iré dando forma.. sé que en el camino aparecerán baches, piedras... me daré algún leñazo, pero también sé que iré creciendo y que serán más de una y de dos las alegrías que me voy a llevar, porque, yo decido cómo quiero vivirlo .. y quiero hacerlo con una sonrisa.

Y hoy, no sé por qué, me ha venido a la mente una canción que siempre me ha gustado... y que mejor que compartirla con vosotros para cerrar el día? (eso sí, versionada).


jueves, 4 de octubre de 2012

Y ella dijo: "Normal... pero no habitual" ¿se están extinguiendo los "caballeros"?

Esta frase todavía resuena en mi cabeza desde el sábado pasado, estaba disfrutando de un café en buena compañía por la noche, practicando el deporte nacional.. no, en este caso no es la crítica, simplemente darle a la "sin hueso", cuando la conversación se tornó a lo "majos"y "riquiños" son (o somos, jejeje) algunos chicos.

La verdad es que la conversación, como siempre pasa cuando estás en buena compañía, era amena, distendida y tras varias bromas sobre la guerra de sexos (típico tópico al que se le puede sacar algo de "punta") volvimos a los "riquiños" y al ahondar en el tema la cuota femenina del grupo señalaba que este grupo está conformado por aquellos chicos que son/somos galantes: ayudamos con las bolsas, estamos pendientes de que tengas un sitio,  damos la mano para que no te pierdas en la multitud...

Tengo que reconocer que como chico -y como ser humano- me llamó la atención el razonamiento... y aunque soy enemigo de las etiquetas, de mi boca salió "lo normal, ¿no?"....  y en ese momento, me dieron la respuesta: "lo normal, pero no lo habitual".

Repito, odio las etiquetas, y la de "normal" me pone los pelos como escarpias... pero, reconozco que en este caso me dejé llevar por el convencionalismo social, todos en aquella mesa sabíamos lo que queríamos decir, y tú querido/a lector/a si has llegado a este whitespace, también sabes a qué me refiero.

Os lo decía al principio, la frase se quedó en mi subconsciente e inconscientemente ha estado resonando a lo largo de la semana, ¿acaso no consideramos normal que si alguien va a invadir tu espacio -léase la terraza de tu casa por obras en el edificio- te avisen y no se pongan a coger tus cosas? Lo peor de todo es ser consciente de la invasión, recién levantado, en pijama y preparándote el café de la mañana... "coño, -con perdón- hay gente en mi terraza, llevo la baraja a ver si montamos la timba?", pues no, no es normal; pero cada vez es "habitual" que alguien invada tu espacio, y tras la cara de tonto que se te queda, el día siga su curso.

Pero volviendo a los "chicos normales, no habituales", ¿qué nos está pasando? ¿Por qué parece que la galantería está condenada a extinguirse?  Pues a mi me encantaría ser un auténtico gentleman, sin que ello implique "ser arcaico", esto es, de mayor quiero ser un "caballero elegante, como los de antes", buen conversador, buen compañero (esto es, que sepa dar buena compañía),  y honorable. Evidentemente lo de limpio y aseado, con buena presencia, ya lo tengo superado..jajaja.